FLAMENCO

Desde el siglo XVIII tenemos referencias documentales de la práctica del flamenco y de intérpretes especializados.
El flamenco se practicaba en reuniones familiares y lugares de trabajo, tomando dimensión pública al extenderse a tabernas y fiestas. Como había ocurrido con otros pueblos que llegaron a Andalucía, los gitanos, con su particular manera de interpretación, hicieron suyos ritmos y sones andaluces, surgiendo un contacto importante entre andaluces y gitanos.